ARTÍCULO

Por: Milyaneth Laureano Vidal*

Introducción

El mundo entero está estremecido con la pandemia del coronavirus COVID-19. Al 9 de agosto de 2020 se había reportado que en Estados Unidos este virus había infectado a casi cinco millones de personas, de las cuales han muerto más de 161,000.1 Puerto Rico, para el 10 de agosto de 2020, habían ​confirmado 9,319 casos positivos al virus, 13,502 casos probables y 279 muertes identificadas relacionadas a la pandemia.2 Este escrito estudia y analiza el impacto de la pandemia en la desigualdad de género y la relación entre la pandemia, el aislamiento físico como medida de seguridad y la violencia de género.

El escrito comprende de seis secciones. En la primera sección se introducen datos sobre la pandemia y las medidas adoptadas por la Rama Ejecutiva del Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. En la segunda sección se problematiza el llamado al distanciamiento social, cuando lo que realmente se desea es el aislamiento físico como medio para el control de la propagación del virus. A su vez, se estipula la relación entre el confinamiento en los hogares y el alza en casos de violencia de género. En la tercera sección se discute cómo opera de contexto el aislamiento físico, la crisis económica y el aumento en la tensión familiar para el aumento de casos de violencia de género. En la cuarta sección se presenta datos sobre la desigualdad de género preexistente a la pandemia y los peligros de agudizar esta desigualdad durante y posterior a la pandemia.

Este escrito, además, en la quinta sección discute recomendaciones para incorporar la perspectiva de género en la respuesta a la emergencia ante el coronavirus (en adelante, “COVID-19”). Luego, en la sexta sección, se esbozan algunos apuntes finales que sirven de resumen. Se discuten los puntos más sobresalientes de la relación entre el COVID-19 y la violencia de género. Finalmente, se concluye con una reflexión sobre la respuesta judicial, política, económica y social que entiendo debe prevalecer, o al menos ser considerada por el Gobierno, para responder a la emergencia con perspectiva de género.

I. La pandemia 2020, COVID-19

La actual pandemia del COVID-19 comenzó como un brote de casos de neumonía de causa aparentemente desconocida en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei en China.3 Este brote de casos en Wuhan fue notificado a la Organización Mundial de la Salud (en adelante, “OMS”) el 31 de diciembre de 2019.4 Sin embargo, no fue hasta el 11 de marzo de 2020 que el COVID-19 fue declarado pandemia.5 Una pandemia ocurre cuando una epidemia, ocurrencia de enfermedad o conductas relacionadas a la salud que acontecen en una cantidad mayor a la normal, se extiende en varios países, cruzando fronteras, afectando a un gran número de personas.6

Los síntomas del COVID-19 pueden manifestarse a través de tos, fiebre, dolor de cabeza y/o muscular, dolor de garganta, dificultades para respirar, escalofríos y pérdida del olfato o el gusto.7 De contraer la enfermedad, estos síntomas podrían tardar en expresarse de dos a catorce días luego de la exposición al virus.8 Al 22 de abril de 2020 se había notificado a la OMS cerca de 2.5 millones de casos de COVID-19 y más de 160,000 muertes por el virus.9 Sin embargo, al 10 de agosto de 2020 se habían reportado 19,687,156 casos confirmados globalmente y 727,435 muertes.10 Han notificado, además, que aunque en algunos países de la región del Mekong, el Pacífico, el Caribe y África los casos de contagio por el virus parecen mantenerse estable, en otros países las cifras de contagio continúan aumentando alarmantemente.11 Actualmente las Américas representa el epicentro de la pandemia y podría decirse, en mi opinión, que Puerto Rico está en este grupo.12 El 12 de marzo de 2020, la gobernadora de Puerto Rico, la Hon. Wanda Vázquez, declaró en la Isla un estado de emergencia ante el inminente impacto del COVID-19 en el país.13 Posteriormente, el 15 de marzo de 2020 ordenó un toque de queda que se ha extendido y modificado en varias ocasiones.14 Según la última orden ejecutiva sobre el particular, la fecha de las medidas de seguridad y distanciamiento se han extendido al 21 de agosto de 2020.15

Otra medida tomada por el Gobierno de Puerto Rico para afrontar la pandemia fue la creación del Comité Ejecutivo de Asesoría Médica o Task Force Médico del COVID-19.16 Este comité fue creado para realizar estudios, investigaciones y recomendaciones estratégicas para responder a la emergencia del coronavirus en la Isla. Del mismo modo, este Comité es responsable de monitorear la prevalencia de casos positivos al COVID-19.17

Pese a las diferencias en las etapas de los efectos de la pandemia en los diferentes países, el Director General de la OMS ha advertido que “[e]ste virus estará con nosotros durante mucho tiempo”.18 Una de las medidas de seguridad mayormente adoptadas globalmente es el aislamiento físico.19

II. COVID-19, distanciamiento y aislamiento físico: no es lo mismo que distanciamiento o aislamiento social

En la orden ejecutiva del 15 de marzo de 2020, (OE-2020-023), donde se decretó y ordenó el “aislamiento y cuarentena”,20 se estableció que “los ciudadanos . . . deberán permanecer en sus hogares”.21 En esta misma orden ejecutiva, la Gobernadora menciona que las medidas que tomó son para “salvaguardar la salud, la vida y la seguridad de todos los puertorriqueños”.22 Si bien es cierto que el aislamiento y el distanciamiento físico sirven para prevenir la propagación de contagios del virus, no es cierto que para ello haga falta distanciamiento o aislamiento social.

Las interacciones sociales son necesarias e inevitables para la convivencia, sobrevivencia y bienestar del ser humano. Entiendo que en todo documento oficial donde se menciona el aislamiento social o el distanciamiento social a lo que deben hacer referencia es al distanciamiento y aislamiento físico. El aislamiento se exige, sobre todo, a personas diagnosticadas con el virus COVID-19 o expuestas al mismo. El distanciamiento físico, (quedarse en casa), se le solicita a la población general como medida de prevención de contagio o de propagación del virus. Sobre todo, se le solicita quedarse en casa a las personas que forman parte de los grupos más vulnerables ante el coronavirus. Entiéndase por esto, adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes cuyo sistema inmunológico o respiratorio está comprometido o padezcan de condiciones que puedan agravarse con el virus. Es por esto por lo que, este escrito hace la distinción entre aislamiento físico y aislamiento social. En momentos de crisis  y de pandemias, no necesitamos aislamiento o distanciamiento social, –aunque sí físico–, por el contrario, será necesario mantener lazos de conexión social para el mejor bienestar de cada ser humano.

La OMS ha valorado que las recomendaciones de distanciamiento físico y confinamiento que han adoptado múltiples países han ayudado a frenar la propagación del virus.23 Sin embargo, ante las órdenes de confinamiento en los hogares, distanciamiento físico y aislamiento social, ha quedado al descubierto un pernicioso problema social: la violencia de género. El problema de violencia de género y la violencia doméstica no son problemas que surgieron por el COVID-19, pero las medidas de protección y estrategias para suprimir la propagación del virus pueden poner en mayor vulnerabilidad a las víctimas de violencia.

III. COVID-19 y violencia de género

La jueza superior, Hon. Sonia Ivette Vélez Colón, en la columna Punto de Vista del periódico El Nuevo Día, plantea que adicional a las medidas de protección que toda persona debe prever para sí y sus familiares, hay víctimas de violencia de género que también deberán protegerse de sus agresores en el hogar.24 Con esta columna, lo que la Jueza se dispone es levantar bandera sobre el problema de violencia de género en la Isla, alentar y concientizar. Nos advierte que la emergencia salubrista podrá servir como mecanismo de poder, sirviendo como herramienta de control para los agresores.25

El confinamiento y aislamiento social, así como la crisis económica, podrá servir como escenario para agudizar las relaciones de poder al interior de las familias. Por ejemplo, “[e]star bajo niveles elevados de estrés por un tiempo prolongado pudiera desencadenar diversos tipos de violencia. Estudios demuestran que, durante tiempos de emergencia, incrementan la violencia de género. . .”.26 La Hon. Vélez Colón ha advertido que ante esta crisis los agresores podrán asumir posturas de mayor control sobre la toma de decisiones familiares y el control de los recursos.27 Todo esto se agrava cuando se toma en consideración los efectos y síntomas psicológicos que pueden ocasionar la pandemia y la cuarentena.28 Algunos de los síntomas psicológicos que se podrán experimentar durante la cuarentena y el aislamiento son: ansiedad, miedo, apatía, irritabilidad, angustia, tristeza y otros. 29

Otro de los factores a tomar en consideración es que, ante la respuesta al COVID-19, la cuarentena y el cierre de oficinas médicas, tratamientos psicofarmacológicos podrían verse afectados, así como la psicoterapia. De modo que personas con afecciones de salud mental podrán experimentar exacerbación en sus síntomas, así como personas que anteriormente no presentaban problemas de salud mental, podrán experimentar síntomas.30 En consecuencia, la cuarentena y el aislamiento podría agravar un problema preexistente, el de la violencia de género.

Una complicación que acompaña a todo lo anterior es el maltrato de menores. Sobre esto, la Sra. Gloria Vázquez Meléndez, directora ejecutiva de Casa de la Bondad, organización sin fines de lucro dedicada a ofrecer servicios a víctimas y/o sobrevivientes de violencia doméstica y a sus hijas e hijos, señaló que existen más casos de violencia doméstica que los reportados.31 Advirtiendo que, en casos de violencia doméstica, los reportados como los no reportados, no se puede olvidar el riesgo de que también pueda existir maltrato de menores.32 Con ello, levanta ante nuestra consideración la responsabilidad ciudadana compartida de velar por el bienestar y seguridad de familiares, vecinos, vecinas y amistades. Por otra parte, Amarilis Pagán del Proyecto Matria, se expresó sobre su preocupación por la falta de respuesta gubernamental y protocolos para prevenir y atender el problema de violencia de género durante desastres.33 En general, todas las sociedades afectadas por una pandemia se afectan de múltiples maneras. No obstante, el impacto social y económico de las pandemias puede ser distinto en mujeres y hombres.

IV. Desigualdades por género

Los brotes de enfermedades y las pandemias afectan de maneras distintas a hombres y mujeres, explica la Organización de las Naciones Unidas. 34 Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas, (UNFPA, por sus siglas en inglés), las pandemias agravan las desigualdades de género existentes.35 En la medida en que, globalmente, las mujeres representan un porciento mayor que los hombres en el sector social y sanitario, debería prestarse mayor atención a las necesidades, derechos, prácticas discriminatorias y necesidades de salud de mujeres y niñas.36 Por ejemplo, según informe de la Organización de las Naciones Unidas, división Mujeres, “[l]as mujeres constituyen 70 por ciento del personal del sector social y de salud a nivel mundial y están en la primera línea de la respuesta”.37 Si embargo, sigue existiendo brecha salarial entre hombres y mujeres, quedando las mujeres en desventaja.38

Por otro lado, cuando se sobrecargan los servicios de salud por la prevalencia de casos positivos al COVID-19 la responsabilidad de cuidado de toda la familia recae principalmente en mujeres. Adicionalmente, el cierre de los centros de educación representa estresores para todos los miembros de la familia (adultos y menores de edad), así como un aumento en la carga de responsabilidades de los y las cuidadoras.40 Preocupando no solo si se trata de una familia encabezada por mujeres trabajadoras, también si padres obligados a proveer alimento a menores experimentan merma en sus ingresos (por desempleo, por ejemplo).41 Todo esto se suma y tenemos potenciales peligros para la salud física y emocional, y para el bienestar general de toda la familia.

Además del alza en violencia de género, también se teme el empobrecimiento de las mujeres. La Organización de las Naciones Unidas prevé que las medidas de emergencia adoptadas en países de Latinoamérica y el Caribe empobrezcan aún más a las mujeres.42 Por ello, presentan reclamos a los gobiernos para la creación de política pública con perspectiva de género. Proyectan que ocurrirá una recesión económica global a consecuencias de los estragos económicos y sociales del COVID-19, empeorando así las condiciones y oportunidades de empleo de las mujeres.43

En resumen, las medidas de prevención ante la propagación del COVID-19, como la cuarentena, el aislamiento físico y el cierre de comercios y servicios no esenciales, sirve de contexto para favorecer e invisibilizar la violencia de género. Esto ocurre cuando, por ejemplo, existe mayor cantidad de mujeres conviviendo con sus agresores en un aislamiento físico y social. Promoviendo, de este modo, mayor control de los agresores sobre las víctimas, dificultades económicas y de movilidad para las mujeres y sus dependientes, interrupción de servicios a víctimas de violencia doméstica y/o de género, y presentándose más dificultades para acudir a centros de apoyo a víctimas;44 generando así más agresiones invisibilizadas. En las siguientes secciones del escrito se discuten recomendaciones para responder a la crisis con perspectiva de género y al final se comparte una reflexión y conclusiones del tema.

V. Recomendaciones para un acercamiento al manejo de la pandemia COVID-19 con perspectiva de género

Diferentes organizaciones nacionales e internacionales han desarrollado planes estratégicos y guías para incorporar la perspectiva de género en la respuesta al COVID-19. Estas organizaciones son: el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés),45 la Organización de las Naciones Unidas, subdivisión Mujeres (ONU Mujeres),46 el Instituto de Estudios sobre Mujeres, Género y Derecho (INTER-MUJERES),47 y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (en adelante, “UNFPA”).48 A continuación, se esbozará un conjunto de recomendaciones tomadas de las guías desarrolladas por las organizaciones antes mencionadas. Estas pueden servir de norte para la incorporación de la perspectiva de género en la respuesta a la emergencia mundial ante el COVID-19.49

Varias organizaciones han señalado que una de las medidas que deben tomar los gobiernos para la prevención y atención de casos de violencia de género durante la emergencia, es declarar los centros de acogida de las víctimas de violencia como servicios esenciales.50 De este modo se prioriza que estas organizaciones cuenten con acceso a los recursos necesarios para proveer servicios en espacios seguros. Por otro lado, el confinamiento es una medida de seguridad casi inevitable si se quiere controlar la propagación del coronavirus. Ante la ineludible medida de aislamiento físico, se recomienda aumentar el aporte económico a los servicios en línea para dar apoyo y orientación a víctimas de violencia de género.51 De esta manera se fomenta que las víctimas puedan acceder a los servicios sin tener que salir de las casas.

Por otra parte, será importante que la información sobre salud pública se difunda de manera que esta pueda llegar a todas las mujeres y que el contenido de la información tome en consideración la heterogeneidad dentro de este grupo y sus distintos roles.52 Respecto a esto, considero que las órdenes ejecutivas de la Gobernadora de Puerto Rico están desvirtuadas de la realidad social. Las órdenes ejecutivas decretadas a partir de la declaración de estado de emergencia, por el COVID-19, adolecen de una ausencia de comprensión y empatía sobre las necesidades de salud y necesidades sociales de la población en general, particularmente de las mujeres, la niñez y personas que viven en pobreza. Por ejemplo, en las órdenes ejecutivas OE-2020-020 y OE-2020-023 se decretó el estado de emergencia y adoptó medidas de aislamiento personal, cuarentena y cierre de oficinas y servicios gubernamentales para evitar la propagación del virus, pero no declaró los servicios a víctimas de violencia de género o servicios ginecológicos como servicios esenciales. Es decir, aunque podía preverse el aumento de casos de violencia de género durante la cuarentena no se tomaron las medidas de prevención y atención.

También se recomienda que se mantenga la continuidad de los servicios esenciales para responder a la violencia de género. Para esto, será necesario actualizarse y adaptarse para poder brindar servicios encarando este nuevo contexto.53 Esta medida me parece esencial para abordar el invisibilizado problema del aumento en casos de violencia de género y violencia intrafamiliar. Sin embargo, el Gobierno de Puerto Rico no ha respondido a los reclamos de las organizaciones puertorriqueñas que ofrecen servicios a las víctimas de violencia de género y violencia doméstica.

Cabe resaltar que hubo reclamos para la incorporación de profesionales de las ciencias sociales (como trabajo social, psicología y servicios comunitarios) en el Comité Ejecutivo de Asesoría Médica del COVID-19. Todos los reclamos fueron ignorados. Ante esto, grupos de profesionales y líderes comunitarios se movilizaron para crear el Task Force Social del Pueblo.54 Uno de los problemas que más genera necesidad en la población puertorriqueña es la pobreza.55 Para dar un ejemplo, según un estudio del Instituto de Desarrollo Juvenil, 383,000 niñas y niños en la Isla viven bajo los niveles de pobreza.56 Por otro lado, Marcos Santana Andújar, portavoz de la Red por los Derechos de la Niñez y Juventud, ha expresado preocupación por la seguridad alimentaria de las familias de escasos recursos.57 Señalando, a su vez, la necesidad de que el gobierno incorpore medidas que ayuden a mitigar la pobreza, esto porque de incrementar los niveles de pobreza también incrementará la violencia y otros problemas.58

La Organización de las Naciones Unidas también recomienda que se debe:

Tener en cuenta las necesidades diferentes de las mujeres y los hombres en los esfuerzos de recuperación a mediano y largo plazo. Desarrollar estrategias centradas en las mujeres, para fomentar resiliencia e impulsar mecanismos para la generación de ingresos y medios de vida sostenible, reconociendo el mayor impacto generado en los diferentes grupos de mujeres.59

A la vez, las mujeres que continúan trabajando durante la emergencia necesitan acceso a servicios y atención de salud sexual y reproductiva.60 Estos servicios se deben continuar durante las epidemias, incluso para mujeres que no estén trabajando. Para ello, se deberá contar con recursos materiales e informativos, protocolos, etc. Esto es esencial para lograr una respuesta con perspectiva de género ante estas emergencias. Cabe destacar que se debe continuar ofreciendo los servicios de cuidado a toda la población con condiciones de salud en general, como por ejemplo personas con: diabetes, SIDA/VIH, presión alta, pacientes en terapias ocupacionales, físicas, del hablar, psicológicas, entre otras.

Por otra parte, la UNICEF propuso cinco acciones para la igualdad de género en respuesta al COVID-19.61 Estas son:

  1. Cuidar a las cuidadoras – Se mencionó antes que más de la mitad de la clase trabajadora en la primera línea de respuesta son féminas. También se mencionó que ante desastres naturales y pandemias la carga de trabajo para las mujeres aumenta, por ello, será necesario también cuidar de las cuidadoras. Este apoyo debe darse desde el interior de la familia y la comunidad, incluso en los espacios de trabajo. Esto se logra, por ejemplo, desarrollando “políticas amigables con las familias”,62 cuidado de menores y otras formas de apoyo social y protección.
  2. Prepararse para incrementos en la violencia de género durante el brote del COVID-19 – Esto implica que los servicios para ofrecer asistencia a víctimas de violencia de género deberán estar disponibles en todos los entornos. Es decir, farmacias, supermercados, hospitales, etc. El objetivo es proveerles a las víctimas diferentes maneras de poder pedir la ayuda. En Puerto Rico, por ejemplo, al 29 de abril de 2020, solo estaban autorizados a permanecer ofreciendo servicios los lugares de venta de alimentos, hospitales, farmacias, supermercados, gasolineras, instituciones bancarias y centros de cuido de ancianos. Estos lugares podrían contar con protocolos y recursos para servir de intermediarios para ofrecer la asistencia.
  3. Mantener servicios y sistemas básicos de salud y educación – Pandemias anteriores han demostrado que ante este tipo de emergencia suele afectarse los servicios educativos y de salud de calidad. Adicionalmente, la UNICEF señala que la educación con perspectiva de género debe estar ocurriendo a nivel global.63 De modo que, la educación con perspectiva de género debe ser parte de las políticas públicas de los países y debe ofrecerse en la educación pública y privada.
  4. Involucrar a las redes existentes de mujeres y jóvenes para sostener la conectividad y el flujo vital de información – Es decir, distanciamiento físico no es sinónimo de desvinculación o distanciamiento afectivo/social.
  5. Garantizar que la información sobre género esté disponible – En otras palabras:

Nada de lo que hacemos es neutral. La desagregación de datos por sexo, edad y discapacidad, al igual que por otros indicadores clave, debe ser priorizada en toda recolección, análisis y reporte de datos. Esto incluye las encuestas que analizan la curva de impacto del COVID-19 sobre los resultados sociales, económicos y en salud pública.64

El UNFPA también insta a la recopilación de datos segregados por sexo, edad, género y estado de embarazo. 65 Esto permite realizar análisis más certeros del impacto social, político y salubrista, que permitan una mejor orientación para el desarrollo de política pública con perspectiva de género. Así como a la identificación de necesidades.

Por otro lado, en su informe técnico, el UNFPA señala que “las pandemias exacerban las desigualdades existentes entre las mujeres y las niñas”. 66 Estos escenarios de emergencia tienden a generar mayor vulnerabilidad a la violencia de género e intrafamiliar. Por ello, es necesario la continuidad de servicios médicos y sociales. A la vez, se hace necesario una educación con perspectiva de género, educación sexual y protección de derechos sexuales y de reproducción.67 Todos estos factores convergen en las sociedades y la evidencia ha demostrado que colocan a mujeres, niñas, adultos mayores, personas con diversidad funcional y otros grupos históricamente marginados en mayor desigualdad y vulnerabilidad.

VI. Apuntes finales

En resumen, “[e]n contexto de emergencia aumentan los riesgos de violencia contra las mujeres y las niñas, especialmente violencia doméstica, debido al aumento de las tensiones en el hogar y puede también aumentar el aislamiento de las mujeres”.68 Por ello, las respuestas a esta emergencia deben tener en cuenta este problema y proveer los servicios a las víctimas de violencia doméstica y de género, y a las organizaciones que sirven a este fin. 

También se conoce que “[l]as personas sobrevivientes de violencia pueden enfrentar obstáculos adicionales para huir de situaciones violentas o para acceder a órdenes de protección y/o servicios esenciales que pueden salvar vidas, debido a factores como las restricciones de la circulación o la cuarentena”.69 Por esto es tan necesario que los empleados y empleadas de las agencias que sirven de intermediarios, como la Policía de Puerto Rico, deban estar adiestradas para el manejo de casos de violencia de género. Por otro lado, los tribunales también son pieza clave en esta respuesta. No obstante, me parece que el Sistema de Tribunales de Puerto Rico ha respondido pronta y eficientemente para atender el problema de violencia de género en la Isla durante la pandemia. Por ejemplo, en los tribunales se han adaptado para continuar con los procesos de solicitud y seguimiento a las órdenes de protección a favor de víctimas de violencia y otras solicitudes de urgencia.70 Esto se logra proveyendo varias alternativas para nuevas solicitudes de órdenes de protección, tales como completar las solicitudes por medios electrónico y la celebración de vistas a través de videoconferencias.71En adición, en ocasiones se ha extendido automáticamente la vigencia de las órdenes de protección provisionales.72

Sobre el impacto económico de la pandemia, este puede generar barreras adicionales para las mujeres en relaciones violentas, y las investigaciones también han evidenciado que las crisis económicas tras brotes y epidemias puede promover un riesgo mayor de explotación sexual.73 Dicho de otro modo, las pandemias afectan de modos distintos a hombres y mujeres. La evidencia ha demostrado que habrá mayor probabilidad de que las mujeres queden más empobrecidas que antes.

El Director Ejecutivo de la OMS advirtió que el mundo no volverá a su anterior normalidad, sino que será necesario “una ‘nueva normalidad’: un mundo más saludable, más seguro y mejor preparado”.74 Considero que esta nueva realidad a la que hace referencia el Director Ejecutivo de la OMS es una propuesta a los países a que examinen su política pública, sus herramientas y recursos para responder a situaciones como la presente. Se ha planteado la necesidad de desarrollo de una política pública con perspectiva de género. En la Isla, estos reclamos se han manifestado desde el paso de los huracanes Irma y María.75 No obstante, habrá que examinar si la política pública desarrollada en los últimos dos años ha incorporado la perspectiva de género en los planes de prevención y respuesta a las emergencias. Por mi parte, no he identificado la incorporación de la perspectiva de género en las respuestas a las emergencias sociales.

Por otro lado, el desarrollo de las estrategias para responder a las necesidades que surgen por las desigualdades por género requiere que se escuchen las voces de las mujeres y niñas. A la vez, son esenciales los grupos de apoyo y redes de mujeres, así como grupos con base comunitaria y grupos defensores de derechos.

Conclusiones

En la medida en que mundialmente existen más mujeres que hombres y que también existe más representación de mujeres que hombres en la clase trabajadora de primera fila ante la pandemia, debería existir representación de mujeres en los grupos y comités de trabajo que velan por el control y el desarrollo de las respuestas a la pandemia. Basta literatura e investigaciones en brotes y pandemias pasadas han demostrado la importancia de incorporar la perspectiva de género en “los esfuerzos de preparación y respuesta para poder mejorar la efectividad de las intervenciones de salud y promover la igualdad de género y la equidad en la salud”.76

El impacto económico de la pandemia ha afectado a la mayoría de la población y no ha discriminado por género. Pero la literatura plantea que una vez pase la emergencia, las mujeres estarán en mayor desventaja que los hombres para regresar a los espacios laborales.77 Estimo que el Gobierno de Puerto Rico debe actuar con mayor prontitud para atender las necesidades económicas. El impacto social de la pandemia afectará a todas las comunidades vulnerables, exacerbando la desigualdad. Sin embargo, durante la crisis actual se vulnera aún más la seguridad social, económica y física de las mujeres y niñas.78 También es importante velar porque los derechos sexuales y reproductivos no se afecten. 79 En una sociedad donde, en poco tiempo, se han atravesado tres crisis (huracanes, terremotos y pandemia) habrá mucho trabajo por hacer a nivel comunitario, de salud física y mental, y económico.

Se mencionó que la violencia de género siempre ha existido, el problema no surgió con la pandemia. No obstante:

[L]a atención para salvar vidas y el acompañamiento a las sobrevivientes de violencia de género (es decir, el manejo clínico de la atención en casos de violación y el apoyo a la salud mental y psicosocial) pueden reducirse como parte de la respuesta de atención de la salud si los prestadores de servicios enfrentan una carga de trabajo excesiva y una mayor preocupación por el manejo de los casos de COVID-19. Los sistemas deben asegurarse de que el personal de salud cuente con las habilidades y los recursos necesarios para manejar información sensible relacionada con la violencia de género, que cualquier reporte de violencia de género sea tratado con respecto, empatía y confidencialidad, y que los servicios se proporcionen con un enfoque centrado en las sobrevivientes.80

El Hon. Francisco A. Borelli Irizarry dijo que “[e]l nacimiento de un nuevo modelo de convivencia no puede ser el del distanciamiento social que tanto se insiste en mencionar y que solo produce un aumento de la indiferencia”.81 A esto hacía referencia al inicio del escrito, a que no es lo mismo el distanciamiento físico (necesario para la autoprotección y la seguridad de la comunidad, como medida de control a la propagación del COVID-19) que el distanciamiento social. No debemos desentendernos de la realidad sociohistórica, política y económica que compartimos, de reconocer que esta nueva realidad de la que se habla no es la misma realidad para todos. Todos y todas estamos llamados a guardar distanciamiento físico, tenemos la responsabilidad de estar en cuarentena, pero no todos vivimos la cuarentena de la misma manera ni bajo las mismas condiciones. El apoyo social y la solidaridad siempre son necesarios, y más en tiempos de crisis.

Mis recomendaciones son: (1) Incorporar las voces de las mujeres y las niñas, los adultos mayores, las personas con diversidad funcional y todos los grupos marginados a los procesos de toma de decisiones y desarrollo de medidas. (2) Velar por que las políticas y las intervenciones económicas, sociales y de salud respondan a las necesidades de todas las personas. Para ello es necesario la primera recomendación. (3) Adoptar las medidas necesarias para asegurar la protección de mujeres, menores de edad y adultos mayores y/o dependientes que puedan estar insertados en relaciones de violencia intrafamiliar o institucional. (4) Velar por que la respuesta al COVID-19 no reproduzca o perpetúe normas de género nocivas, prácticas discriminatorias y desigualdades. Es importante reconocer que las normas, los roles y las relaciones sociales, culturales y de género influyen en la vulnerabilidad de las mujeres. (5) Velar por respetar los derechos sexuales y promover servicios de calidad a mujeres embarazadas.82 (6) Finalmente, asegurar representación de los grupos vulnerables y marginados, para que sus necesidades sean conocidas y consideradas en la toma de decisiones y el desarrollo de las intervenciones, así como de los servicios necesarios.

La crisis económica, de salubridad, política y social actual parece no tener presente. Sobre todo, para el pueblo puertorriqueño que en los últimos tres años a atravesado por huracanes, temblores de tierra y pandemia. Para la intervención, desarrollo y recuperación en todas estas áreas es necesaria la incorporación de perspectiva de género.


* Psicóloga y estudiante de tercer año, programa nocturno, de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico.

  1. Casos en los EE. UU, CENTRO PARA EL CONTROL Y LA PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/cases-updates/cases-in-us.html (última visita 9 de agosto de 2020).
  2. Casos COVID-19 en Puerto Rico, DEPARTAMENTO DE SALUD, http://www.salud.gov.pr/Pages/coronavirus.aspx (última visita 10 de agosto de 2020).
  3. Brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19), ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019 (última visita 24 de abril de 2020).
  4. Id.
  5. Alocución de apertura del Director General de la OMS en la rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 11 de marzo de 2020, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (11 de marzo de 2020), https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—11-march-2020.
  6. A dictionary of Epidemiology, OXFORD REFERENCE, https://www.oxfordreference.com/view/10.1093/acref/9780195314496.001.0001/acref-9780195314496-e-1373?rskey=b49E6J&result=1372 (última visita 26 de abril de 2020).
  7. Síntomas de la enfermedad del coronavirus, CENTRO PARA EL CONTROL Y LA PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES, https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/symptoms-testing/symptoms.html (última visita 22 de abril de 2020).
  8. Id.
  9. Alocución de apertura del Director General de la OMS en rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 22 de abril de 2020, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (22 de abril de 2020), https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19–22-april-2020.
  10. WHO Coronavirus Disease (COVID-19) Dashboard, WORLD HEALTH ORGANIZATION, https://covid19.who.int (última visita 10 de agosto de 2020) (traducción suplida).
  11. Alocución de apertura del Director General de la OMS en la conferencia de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 13 de julio de 2020, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (13 de julio de 2020), https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—13-july-2020.
  12. Alocución de apertura del Director General de la OMS en la conferencia de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 6 de agosto de 2020, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (6 de agosto de 2020), https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—6-august-2020.
  13. Orden Ejecutiva Núm. 2020-020, Para declarar un estado de emergencia ante el inminente impacto del coronavirus (covid-19) en nuestra isla (12 de marzo de 2020), https://www.estado.pr.gov/es/ordenes-ejecutivas/
  14. Orden Ejecutiva Núm. 2020-023, Para viabilizar los cierres necesarios gubernamentalmente y privados para combatir los efectos del coronavirus (COVID-19) y controlar el riesgo de contagio en nuestra isla (15 de marzo de 2020),
    https://www.estado.pr.gov/es/ordenes-ejecutivas/
  15. Orden Ejecutiva Núm. 2020-061, A los fines de enmendar el Boletín Administrativo Núm. OE-2020-060 para extender el toque de queda establecido y continuar con las medidas restrictivas para controlar la propagación del COVID-19 en Puerto Rico y otros fines relacionados (15 de agosto de 2020), https://www.estado.pr.gov/es/ordenes-ejecutivas/.
  16. Orden Ejecutiva Núm. 2020-026, Para crear el Comité Ejecuto de Asesoría Médica o Task Force Médico del COVID-19 mientras permanezca en vigor el estado de emergencia decretado mediante la OE-2020-20 del 12 de marzo de 2020 (23 de marzo de 2020), https://www.estado.pr.gov/es/ordenes-ejecutivas/.
  17. Id.
  18. Alocución de apertura del Director General de la OMS en rueda de prensa sobre la COVID-19 celebrada el 22 de abril de 2020, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (22 de abril de 2020), https://www.who.int/es/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19–22-april-2020.
  19. Brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19): orientaciones para el público, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD,  https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public (última visita 10 de agosto de 2020).
  20. Orden Ejecutiva Núm. 2020-023, Para viabilizar los cierres necesarios gubernamentalmente y privados para combatir los efectos del coronavirus (COVID-19) y controlar el riesgo de contagio en nuestra isla (15 de marzo de 2020),
    https://www.estado.pr.gov/es/ordenes-ejecutivas/.
  21. Id.
  22. Id en la pág. 1.
  23. ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, supra nota 5.
  24. Sonia Ivette Vélez Colón, A protegerme del COVID-19 y de la violencia de género, EL NUEVO DÍA (24 de marzo de 2020), https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/aprotegermedelcovid19ydelaviolenciadegenero-columna-2555475/
  25. Id.
  26. Noticentro.tv, Orientan para prevenir la violencia de género durante el toque de queda, NOTICENTRO (14 de abril de 2020), https://www.wapa.tv/noticias/locales/orientan-para-prevenir-violencia-de-genero-durante-toque-de-queda_20131122474168.html.
  27. Vélez Colón, supra nota 24.
  28. Véase Alfonso Martínez-Taboas, Pandemias, COVID-19 y Salud Mental: ¿Qué Sabemos Actualmente?, 4 Revista Caribeña de Psicología 143 (2020), para un estudio de los efectos psicológicos de la pandemia.
  29. Lidia Asensi, Coronavirus: Efectos psicológicos generados por el confinamiento, CENTRO PSICOLÓGICO DE MADRID, https://www.psicologiamadrid.es/blog/articulos/psicologia-y-coronavirus/coronavirus-efectos-psicologicos-generados-por-el-confinamiento (última visita 27 de abril de 2020).
  30. Paulina Sepúlveda, Cuarentena puede causar síntomas psiquiátricos en personas que antes no los tenían, LA TERCERA (4 de abril de 2020), https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/cuarentena-puede-causar-sintomas-psiquiatricos-en-personas-que-antes-no-los-tenian/QWY4I4H2JZB33KHWXVPX3G6FRE/.
  31. Levantan bandera por alza en casos de violencia de género durante emergencia de COVID-19, NotiCel (30 de marzo de 2020), https://www.noticel.com/ahora/20200330/levantan-bandera-por-alza-en-casos-de-violencia-de-genero-durante-emergencia-de-covid-19/.
  32. Id.
  33. Id.
  34. Naciones Unidas, Igualdad de género en tiempos del COVID-19, NACIONES UNIDAS, https://www.un.org/es/coronavirus/articles/igualdad-genero-covid-19 (última visita 26 de abril de 2020).
  35. Id. Desde marzo, al comienzo de las medidas de aislamiento físico, se ha reclamado por respuestas a la pandemia con perspectiva de género, véase Urge respuestas al COVID-19 con perspectiva de género, TODAS, https://www.todaspr.com/urgen-respuestas-al-covid-19-con-perspectiva-de-genero/ (última visita 11 de agosto de 2020).
  36. Id.
  37. UNICEF, CINCO ACCIONES POR LA IGUALDAD DE GÉNERO EN LA RESPUESTA AL COVID-19 5 (2020), https://www.unicef.org/sites/default/files/2020-04/SPANISH-Five-actions-for-gender-equality-in-COVID-19-response-2020.pdf.
  38. Id.
  39. ONU Mujeres, COVID-19 en América Latina y el Caribe: Cómo incorporar a las mujeres y la igualdad de género en la gestión de la respuesta a la crisis, 1 (2020), https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20americas/documentos/publicaciones/2020/03/enbriefing%20coronavirusv1117032020.pdf?la=es&vs=0 (última visita el 26 de abril de 2020). /efn_note] Afectándose, también, la seguridad alimentaria y/o de vivienda.39Id. en la pág. 2.
  40. E. F. E., Temen que COVID-19 traiga más pobreza y violencia contra la mujer, NOTICEL (18 de marzo de 2020), https://www.noticel.com/article/20200318/temen-que-covid-19-traiga-mas-pobreza-y-violencia-contra-la-mujer/
  41. Id.
  42. Id.
  43. Violencia de género en época de COVID-19, UNIVERSIDAD DE MÁLAGA, https://www.uma.es/unidad-de-igualdad/info/123187/violencia-de-genero-en-epoca-de-covid-19/ (última visita 27 de abril de 2020).
  44. UNICEF, supra nota 37, en las págs. 1-6.
  45. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS MUJERES, COVID-19 EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: CÓMO INCORPORAR A LAS MUJERES Y LA IGUALDAD DE GÉNERO EN LA GESTIÓN DE LA RESPUESTA A LA CRISIS 1-3 (2020), https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20americas/documentos/publicaciones/2020/03/briefing%20coronavirusv1117032020.pdf?la=es&vs=930
  46. María Dolores Fernós, Respuestas al COVID-19 con perspectiva de género, INTER-MUJERES, http://www.inter-mujeres.org/respuestas-al-covid-19-con-perspectiva-de-genero/?fbclid=IwAR1ZmQ3Po30r9Hm_qJh1xqhGTwah4Jxc–T3H8MwNVQlBGs8_I3nLglp0vs.
  47. UNFPA,  COVID-19: UN ENFOQUE DE GÉNERO 1-9 (2020), https://www.unfpa.org/sites/default/files/resource-pdf/COVID-19_A_Gender_Lens_Guidance_Note.docx_en-US_es-MX.pdf.
  48. Se ha añadido las referencias a cada uno de los recursos consultados de estas organizaciones. Para más información pueden acceder a los mismos.
  49. António Gutiérrez, La lucha contra la violencia de género, parte vital de la respuesta de los países frente al COVID-19, NACIONES UNIDAS, https://www.un.org/es/coronavirus/articles/prevencion-reparacion-violencia-contra-mujeres-durante-COVID-19 (última visita 28 de abril de 2020).
  50. Id.
  51. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS MUJERES, supra nota 46, en la pág. 3.
  52. Id.
  53. Puede visitar la página en Facebook del Task Force del Pueblo a través del siguiente enlace: https://www.facebook.com/taskforcesocialdelpueblo/
  54. Keila López Alicea, Task Force Social del Pueblo recomienda crear alianzas para abrir los comedores escolares, El Nuevo Día (27 de abril de 2020), https://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/taskforcesocialdelpueblorecomiendacrearalianzasparaabrirloscomedoresescolares-2564514/.  Recomiendo, a su vez, la lectura del artículo: Alisha Haridasani Gupta, Does COVID-19 hit women and men differently? U.S. Isn’t Keeping Track, N.Y. TIMES (2 de abril de 2020), https://www.nytimes.com/2020/04/03/us/coronavirus-male-female-data-bias.html.  
  55. Eric De León Soto, Pobreza infantil hunde al gobierno en costos millonarios, Noticel (20 de enero de 2020), https://www.noticel.com/ahora/top-stories/20200122/pobreza-infantil-hunde-al-gobierno-en-costos-millonarios/.
    Para más información y datos del estudio puede visitar https://www.cuantonoscuesta.com/.
  56. López Alicea, supra nota 55.
  57. Id.
  58. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS MUJERES, supra nota 46, en la pág. 3.
  59. Id.
  60. UNICEF, supra nota 37, en la pág. 2.
  61. Id.
  62. UNICEF, GENDER AND EDUCATION (febrero 2020), https://data.unicef.org/topic/gender/gender-disparities-in-education/#status (última visita 11 de agosto de 2020).
  63. UNICEF, supra nota 37, en la pág. 2.
  64. UNFPA, supra nota 48, en la pág.1.
  65. Id.
  66. Id.
  67. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS MUJERES, supra nota 46, en la pág. 2 (citas omitidas).
  68. Id.
  69. Rama Judicial de Puerto Rico, Rama judicial establece sistema nuevo para solicitar órdenes de protección y otros asuntos civiles urgentes a distancia,RAMA JUDICIAL (13 de abril de 2020), http://www.ramajudicial.pr/Prensa/comunicados/2020/04-13-20.htm.
  70. Id.
  71. Rama Judicial de Puerto Rico, Información actualizada sobre la vigencia de las Órdenes de protección provisionales (Ex parte) (11 de abril de 2020), http://www.ramajudicial.pr/medidas-cautelares/infografico-OP-extension-3mayo.pdf.
  72. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS MUJERES,  supra nota 46, en la pág. 2 (citas omitidas).
  73. Organización Mundial de la Salud, supra nota 8.
  74. Urge respuestas al COVID-19 con perspectiva de género, TODAS, https://www.todaspr.com/urgen-respuestas-al-covid-19-con-perspectiva-de-genero/ (última visita 26 de abril de 2020).
  75. UNFPA, supra nota 48, en la pág. 6.
  76. Id.
  77. Id.
  78. Id. en la pág. 7.
  79. Id. en la pág. 6.
  80. Francisco A. Borelli Irizarry, COVID-19 y el reconocimiento de los derechos humanos para el acceso a una vida digna; Ahí está el dilema, 1 Revista Judicial Puertorriqueña 22, 24 (2020).
  81. UNFPA, supra nota 48, en la pág. 4.
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