ENSAYOS

Este escrito forma parte de la edición especial sobre el acceso a la justicia en tiempos de desastres en colaboración con la Fundación Fondo de Acceso a la Justicia (FFAJ).*

Por: José Javier Oquendo Cruz,** Lcdo. Ricardo Díaz Soto,*** Jarelly Flores Torres,**** & Verónica Santiago Quiñones*****

Introducción

El Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio, Inc. (en adelante, “P.E.C.E.S.”) lleva más de treinta y cinco años sirviendo a la comunidad de Punta Santiago, en Humacao. Mediante servicios de educación, prevención y desarrollo económico, P.E.C.E.S. contribuye al crecimiento de los individuos y de las comunidades de la región este de Puerto Rico. Ante la emergencia generada por el paso de los huracanes Irma y María en septiembre de 2017, P.E.C.E.S. tuvo un rol de liderazgo en el proceso de respuesta inmediata y satisfacción de las necesidades básicas de esta comunidad y pueblos adyacentes. Muchas agencias, grupos de voluntarios y organizaciones no gubernamentales de Puerto Rico y del extranjero se aliaron con P.E.C.E.S. durante el proceso de asistencia y recuperación, confiados en que su reconocido compromiso con el servicio, su afianzada base comunitaria, sus capacidades administrativas y su integridad institucional garantizarían la entrega de las ayudas de la manera más confiable a las personas y comunidades que más lo necesitaran.

Esta reflexión pretende compartir las experiencias vividas durante los primeros meses luego del paso de los huracanes mientras se ofrecían ayudas de emergencia y recuperación, con el propósito de documentar los procesos y los aprendizajes alcanzados. Además, interesa presentar la integración de los diversos servicios —en particular los de asistencia legal— como un método más efectivo de respuesta a la emergencia y promotor de desarrollo a largo plazo.

I. Narrativo histórico sobre el impacto de los huracanes Irma y María en la comunidad de Punta Santiago y pueblos cercanos

La temporada de huracanes de 2017 fue devastadora y definitoria para Puerto Rico. Toda la isla —en especial los municipios del este— recibió el impacto de dos de los sistemas ciclónicos más poderosos que han cruzado el Atlántico. El 6 de septiembre de 2017, Puerto Rico presenció el paso del huracán Irma a cincuenta millas al norte de la costa de San Juan, un ciclón categoría cinco con potentes vientos de hasta 185 millas por hora.1 Ante el aviso y la potencia del huracán Irma, muchos de los residentes de los municipios del este se vieron obligados a desalojar sus residencias de manera inmediata y alojarse en los refugios municipales. En el caso de Humacao, la mayoría de los refugiados eran vecinos del Barrio Punta Santiago y sus sectores: Verde Mar, Urbanización Villa Palmira y La Playa.2 Por su trayectoria, el huracán Irma no atravesó la isla; sin embargo, ocasionó los primeros estragos a los que se enfrentó la comunidad de Punta Santiago. Se registraron pocos daños en la infraestructura de vivienda de la comunidad en general y no se registraron inundaciones, ya que el impacto fue mayormente por la caída de árboles, postes y tendido eléctrico que obstaculizaron las vías de transportación. 3 Los daños provocados a la infraestructura de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), afectaron el área operacional de Caguas de dicha agencia, que incluye municipios costeros del área este como Humacao, Naguabo y Yabucoa, dejando el noventa y seis por ciento de sus sectores sin servicio de electricidad por una semana y, en algunos sectores, hasta más.

El huracán María impactó a Puerto Rico el 20 de septiembre de 2017, dos semanas después del paso del huracán Irma. Este sistema ciclónico, devastó la isla como un huracán de alto nivel, siendo de categoría cuatro y con vientos de hasta 155 millas por hora. El centro del huracán cruzó la isla en una trayectoria diagonal de sureste a noroeste, lo que duró más de ocho horas; hizo su entrada por la costa sudeste del municipio de Yabucoa, a menos de quince millas de distancia de Punta Santiago en Humacao. 4 Los estragos fueron gravísimos en toda la isla, pero en Humacao fueron aún más devastadores, en especial para Punta Santiago. Las paredes del ojo del huracán impactaron directamente a Punta Santiago, provocando que los fuertísimos vientos derribaran una enorme cantidad de postes —tanto de madera como de cemento— y, con ello, el tendido eléctrico. El artículo María dejó irreconocible a Humacao, publicado por El Nuevo Día como parte de una cobertura especial con Primera Hora, describe cómo los árboles se levantaron desde la raíz y la destrucción total o parcial de muchísimas estructuras, incluyendo viviendas y negocios. 5 Se estima que la combinación de la marea y la marejada ciclónica ocasionada por los vientos huracanados provocó niveles máximos de inundación de seis a nueve pies de altura en Humacao y municipios adyacentes, lo que significa que el agua del mar entró aproximadamente a una milla de tierra en la comunidad, afectando severamente la infraestructura y pertenencias de los vecinos de Verde Mar, Villa Palmira, La Playa, entre otros. El National Hurricane Center Tropical Cyclone Report: Hurricane Maria, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) registró marcas de agua de 4.9 y 5.1 pies sobre el nivel del suelo dentro de estructuras y viviendas en Punta Santiago. 6 Además de las viviendas, cabe mencionar que el muelle de Punta Santiago quedó severamente dañado debido a la combinación de las olas y las corrientes. El huracán María provocó enormes cantidades de lluvia, de las cuales se registraron hasta siete pulgadas en Humacao, contribuyendo a las graves inundaciones. El ciclón destruyó el ochenta por ciento del sistema de transmisión y distribución de energía eléctrica de la isla. 7 La infraestructura eléctrica de la zona que sirve al barrio Punta Santiago fue severamente destruida, dejando a todos sus habitantes sin servicio eléctrico. La población también se vio afectada por la falta de servicios esenciales como agua potable y telefonía celular, quedando totalmente incomunicada de manera indefinida.


Inundación en Punta Santiago. Entrada del mar hacia la urbanización Verde Mar.
Foto por P.E.C.E.S.

En diálogo con el equipo de Voz Activa en el 2018, José Javier Oquendo Cruz, presidente ejecutivo de P.E.C.E.S., relató que cuando recorrió Punta Santiago luego del paso del huracán, “las personas estaban en estado catatónico, llorando y caminando sin rumbo”, luego de experimentar el impacto y sufrir las grandes pérdidas. Narra que “no había comida, no había      medicinas, no había nada. Uno sabe que esto pasa en otros países pobres, pero darse cuenta [de]que ese es tu país es algo impactante”. Ante la terrible situación que atravesaba la comunidad de Punta Santiago, P.E.C.E.S.  convocó a sus empleados y a voluntarios del personal del Centro de Usos Múltiples y de la comunidad para realizar un censo en los sectores de La Playa, Verde Mar y Villa Palmira. En este censo se encuestaron 285 hogares en el Sector La Playa; noventa y ocho en Verde Mar; y once en Villa Palmira, para un total de 394 hogares y 924 personas registradas. De estas, un treinta y siete por ciento se identificaron con el género masculino y sesenta y tres por ciento con el género femenino. Entre las edades de los encuestados, tres por ciento de las personas estaban entre las edades de dieciocho y veinticinco años; diez por ciento, entre veintiséis y treinta y nueve años; treinta y cuatro por ciento, entre cuarenta y cincuenta y nueve años; cincuenta y dos por ciento eran mayores de sesenta años —siendo este el grupo más numeroso—; y a un por ciento no se le identificó la edad. Los datos obtenidos en el censo registraron inundaciones en ochenta y seis por ciento de los hogares. De 337 casas que sufrieron inundaciones, 248 eran del sector La Playa, lo que demuestra la gran vulnerabilidad de este sector ante este tipo de eventos. Entre las pérdidas de los hogares encuestados por el censo, se registró que el trece por ciento de los hogares perdieron paredes; veintitrés, el techo; cuarenta y seis, ventanas; y sesenta y dos, las puertas. Dentro de esas cifras, se registraron hogares que tuvieron más de una de las pérdidas mencionadas y otras adicionales como muebles, enseres electrónicos, verjas, automóviles, entre otros. 8

Ante la tétrica situación en la que se encontraba la zona de Punta Santiago, se necesitaban voces y manos unidas en un esfuerzo colectivo para encaminar a los residentes hacia una recuperación gradual, integrada y solidaria.

II. Servicios ofrecidos por P.E.C.E.S. a las comunidades afectadas por los huracanes Irma y María

En respuesta a la situación de emergencia provocada por el paso de ambos huracanes, P.E.C.E.S. se dedicó a atender las necesidades de la población de Punta Santiago y otras comunidades de Humacao. Además de Humacao, se sirvieron comunidades de los pueblos de Naguabo, Las Piedras, Gurabo, Juncos, Vieques, Yabucoa, San Lorenzo, Maunabo, Ceiba, Río Grande, Cidra, Caguas, Trujillo Alto, Cabo Rojo, Fajardo, Isla Verde, Toa Alta, Hato Rey, San Juan, Aguada, Santa Isabel y Luquillo. Los servicios ofrecidos por P.E.C.E.S.  han ido evolucionando según la necesidad de las comunidades. No todos los servicios se ofrecieron en todas las comunidades.

A. Descripción de servicios ofrecidos

i. Respuesta inmediata(septiembre a diciembre de 2017)

Como respuesta inmediata a la emergencia, se distribuyeron alimentos no perecederos y alimentos calientes, agua, productos de higiene y limpieza, hielo, artículos para bebés, zapatos, ropa, comida para mascotas, lámparas solares, baterías, filtros de agua y juguetes para niños en Navidad. Además, se coordinaron servicios de asistencia médica provistos por organizaciones especializadas. De forma integrada a estas distribuciones, se ofrecieron servicios de orientación legal a residentes de muchas comunidades en temas de reclamaciones a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y seguros.

ii. Enero a diciembre de 2018

Continuó la entrega de suministros y artículos de la fase anterior y se añadieron otros servicios y actividades para promover la recreación y brindar apoyo emocional a las comunidades. En este renglón se cuentan el apoyo de Circo Fest, el grupo Agua, Sol y Sereno y el equipo de Atención Atención. Se realizaron talleres sobre manejo de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) para residentes y empleados, así como talleres de manejo de emociones y resiliencia. Además, se realizaron talleres para el desarrollo de la resiliencia comunitaria ante futuros eventos naturales: reciclaje, limpieza de drenajes y zanjas y preparación de planes familiares de emergencia.

Se llevaron a cabo actividades de apoyo a pescadores, agricultores y comerciantes. En estas actividades se entregaron suministros, materia prima y vales para apoyar el reinicio de sus actividades económicas y comerciales. Se organizaron varias ferias de salud para atender necesidades específicas de salud mental y emocional, tanto para la población general como para poblaciones específicas como los adultos mayores. Además, se entregaron muebles y enseres a hogares damnificados. Muchas de estas actividades contaron con un componente de orientaciones y servicios legales para atender necesidades específicas de los residentes.    

Servicio de orientación legal y entrega de suministros en el Centro Comunal Pedro
González del Barrio Montones II en Las Piedras. Foto por P.E.C.E.S

B. Prácticas internas y protocolos de integración y servicio

P.E.C.E.S. lleva más de treinta y cinco años sirviendo a la comunidad, por lo que enfrentar los daños causados por un fenómeno natural no es una tarea nueva para su personal. Trabajaron luego del paso del huracán Hugo en 1989 y luego del huracán Georges en 1998, lo que les dio experiencia para el manejo de estas situaciones. Aun así, según narra su presidente, José Javier Oquendo Cruz, nunca habían visto nada como María: “Entrar a Punta Santiago el día después del huracán era como entrar a una zona de walking dead. Las personas caminaban como zombis en estado de shock”—Estado de profunda depresión nerviosa y circulatoria, sin pérdida de la conciencia, que se produce tras experimentar una fuerte impresión o una intensa conmoción. Esta experiencia le conmovió profundamente a él y a su equipo de trabajo, muchos de ellos residentes de Punta Santiago: “Esto nos movió el piso, nos sacó de nuestra zona de comodidad”.

Oquendo valora los talentos, capacidades y compromiso del personal de P.E.C.E.S. que hicieron posible una respuesta efectiva: “El éxito de nuestra gestión en P.E.C.E.S. se debe, en gran medida, a que tenemos una plantilla de empleados      entrega’os y que conocen a la comunidad”.

Este proceso se conoce como aprendizaje en la acción. P.E.C.E.S. tuvo la ventaja de tener apoyo externo debido a que contó con recursos foráneos en medio de la crisis, lo cual a su vez le permitió dar otras miradas y, por consiguiente, respuestas más acertadas y pertinentes. Como parte de ese aprendizaje en acción, para responder a la realidad acontecida tras los huracanes, P.E.C.E.S.  aglutinó un equipo multidisciplinario que se organizó bajo un nuevo programa designado como Centro de Sostenibilidad Comunitaria —una iniciativa diseñada en alianza con la organización sin fines de lucro Voz Activa—. Algunas de las tareas definidas para este equipo de trabajo fueron: conseguir y distribuir alimentos y suministros, realizar trabajo social en las comunidades, ofrecer orientación sobre apoyos para la recuperación, brindar asistencia legal relacionada a la recuperación y promover la conciencia sobre la necesidad de estar preparados para emergencias y redesarrollar a Punta Santiago como una comunidad sostenible y resiliente. Estos servicios se prestan desde un enfoque humanista, centrado en la persona y con una mirada al entorno comunitario. Lo que se logra con este tipo de respuesta es que la persona sienta que ha sido escuchada y comprendida, y que es agente de la transformación necesaria en su vida y su comunidad.9

El Centro de Sostenibilidad Comunitaria (en adelante, “CSC”) de P.E.C.E.S. tuvo desde sus inicios la meta clara de responder a la emergencia y a las necesidades inmediatas generadas por los huracanes desde una perspectiva de resiliencia y desarrollo comunitario de largo plazo. Es por esto que se proporcionó apoyo y educación a los residentes y dueños de negocios, para que el proceso de reconstrucción y reactivación económica se realizara de manera colaborativa y solidaria. Los valores y principios de la economía solidaria, entendida como el ejercicio de la economía para el beneficio de todos y todas y concediendo valor principal a las personas y al ambiente, fueron integrados a todos los contenidos ofrecidos en las charlas, conferencias y orientaciones, incluso las legales.

Así mismo, el CSC fundamentó el diseño de sus proyectos, los términos de acuerdos de alianzas y el establecimiento de sus metas y objetivos en el modelo de ciudades resilientes trabajado por la Rockefeller Foundation. Bajo este modelo, la resiliencia de las ciudades es aquella capacidad de los individuos, comunidades, instituciones, negocios y sistemas dentro del entorno de la ciudad para sobrevivir, adaptarse y crecer a pesar de estresores crónicos o impactos agudos.

Al unir estos dos modelos teóricos —de la economía solidaria y de ciudades resilientes—, el CSC se aseguró de que los esfuerzos de recuperación y asistencia inmediata brindados a los participantes de todos sus programas encaminaran de manera efectiva el desarrollo económico, social y comunitario de las comunidades en las que residen estos participantes.

C. Alianzas para aumentar capacidad y servicios

“Juntos logramos más”, reza el lema de P.E.C.E.S. Definitivamente, las alianzas y trabajos colectivos han movido a la organización a otro nivel. Cuando Oquendo observó a Punta Santiago luego del huracán, entendió que los residentes de Punta Santiago y el equipo de P.E.C.E.S., no podrían enfrentar solos aquella realidad. Señala que, a días del paso de María y sin capacidad de comunicación por ningún medio, tomó la decisión de salir de Humacao para realizar dos gestiones de trascendencia: visitar al presidente de la Junta de Directores, el CPA Félix Villamil —con quien hasta ese momento no había logrado comunicación— y llamar a Dayani Centeno Torres—colaboradora de P.E.C.E.S.  y presidenta de Voz Activa.

Estas dos gestiones tuvieron efectos inmediatos, ya que le permitieron a P.E.C.E.S.  tener presencia y vías de comunicación constante con el exterior de Humacao, adelantando acuerdos colaborativos y alianzas estratégicas con una gran cantidad de auspiciadores y benefactores. Con algunos de ellos existían relaciones colaborativas previas a los huracanes y otros se acercaron por primera vez, interesados en colaborar en la emergencia, como resultado de las gestiones realizadas por aliados.

Gracias a esto, P.E.C.E.S.  se convirtió en un espacio de referencia para la recuperación de Humacao, la zona sureste y el país. Por ser una organización con independencia para operar y poseer vasta capacidad y experiencia administrativa, los servicios fluyeron hacia la comunidad y los necesitados con agilidad y sin bloqueos burocráticos.

Algunas de las alianzas establecidas inmediatamente para los servicios de emergencia y recuperación fueron con:

  1. Puerto Rico Recovery Fund (PRRF)—Centro para una Nueva Economía (CNE)
  2. Fundación Fondo de Acceso a la Justicia
  3. Unilever
  4. Ballester Hermanos, Inc.
  5. Méndez & Co.
  6. Licenciado Ricardo Díaz Soto
  7. Fondos Unidos de Puerto Rico
  8. Unidos por Puerto Rico
  9. Gabriel Salvador (Marta Michele Colón)
  10. Universal Group
  11. Circo Fest
  12. GlobalGiving
  13. Mercy Corps
  14. Merck & Co.
  15. Medtronic
  16. Guardia Nacional de Puerto Rico
  17. Cooperativa Jesús Obrero de Guaynabo
  18. Palmas del Mar Homeowners Association
  19. Voz Activa

A junio de 2018, P.E.C.E.S. había atendido un total de 94,313 personas de forma directa, impactando 29,874 familias en cuarenta comunidades de dieciocho municipios. Los servicios y bienes ofrecidos se pueden contabilizar en $2,073,186. Esto fue posible por el compromiso de los empleados y las empleadas de P.E.C.E.S., de sus estudiantes y de los 565 voluntarios que actuaron con empatía en favor de estas comunidades. Por la magnitud del daño causado por los huracanes en la región este, todavía a mayo de 2019 P.E.C.E.S. seguía brindando servicios de apoyo para la recuperación y reconstrucción. Por lo que era razonable proyectar que a final del 2019 sobrepasaría la cifra de 100,000 personas atendidas de manera directa o indirecta.

i. Resultados del Programa subvencionado por la Fundación del Fondo de Acceso a la Justicia

La subvención de la Fundación del Fondo de Acceso a la Justicia (en adelante, “FFAJ”) contribuyó a organizar un programa de orientaciones legales y asistencia en favor de las personas a quienes FEMA denegó sus solicitudes de ayuda. La ayuda legal fue fundamental por diversos motivos. En primer lugar, el este de Puerto Rico era ya una de las zonas de la isla más deprimidas económicamente antes de los huracanes. 10 Segundo, el gobierno estatal no contó con la capacidad para atender adecuadamente la región, en especial Humacao y Yabucoa, durante las etapas de respuesta en la emergencia y recuperación. Consecuentemente, las personas de esta región dependían casi con exclusividad de la asistencia económica y de servicios que le pudiera ofrecer FEMA para poder resolver sus necesidades inmediatas de reparación de su hogar, sustitución de equipos, muebles y otros tipos de asistencia. Por la variedad de razones que aquí se discuten, esta ayuda de FEMA no estuvo accesible a los residentes del sector, haciendo más difícil su recuperación.

El trabajo de P.E.C.E.S., incluidos los servicios legales, por su diseño en función de brindar servicios de manera integrada y con una visión de recuperación a largo plazo, encontró en el servicio legal de asistencia en apelaciones a FEMA un servicio apropiado y complementario. No solo se beneficiaba económicamente el residente que presentaba su apelación, sino que también se identificaban otras necesidades ocultas de estos residentes a la vez que se le proveía un acompañamiento y apoyo físico y emocional. Así como los demás servicios se integraron a las actividades de orientación legal, las abogadas y los abogados que colaboraron con este proyecto se integraron de manera intencional al proceso continuo de distribución de ayudas, atención de necesidades personales y búsqueda de alianzas y recursos.

Gracias al apoyo directo de la subvención del FFAJ, entre el 7 de enero al 30 de abril de 2018, se realizaron dieciséis actividades de asistencia legal en ocho municipios del área centro-oriental de la isla. La mayor cantidad de orientaciones se celebraron en Humacao y en Caguas, con cuatro tres actividades respectivamente; las demás fueron: Yabucoa, Ceiba y Las Piedras, con dos y San Lorenzo, Naguabo y Gurabo, con una. Al no limitarse a estas actividades, los abogados y abogadas en alianza con P.E.C.E.S. estuvieron presentes y ofrecieron asistencia en otras actividades de distribución de servicios, productos, ropa y alimentos. Por su participación en esta diversidad de actividades, los abogados y las abogadas pudieron conectar con las personas y obtener información esencial para entender comprensivamente las situaciones de la comunidad y de los individuos, lo que permitió una mejor respuesta en relación a sus necesidades legales.

Una de las mejores prácticas que podemos identificar y que permitió alcanzar a tantas comunidades y personas en las actividades de orientación legal fue la coordinación de alianzas específicas y puntuales. Estas alianzas facilitaron la identificación de las personas más necesitadas y cómo llegar a ellas para atender sus necesidades reales. Esto fue crítico, pues durante la emergencia los y las más vulnerables no tenían formas de hacerse escuchar para acceder a ayudas y servicios. Por esto, las ayudas se concentraban en los lugares de más visibilidad o vocalidad, ignorando las necesidades de las periferias.

Para subsanar este desfase, P.E.C.E.S. estableció alianzas con organizaciones de fuertes bases comunitarias que aseguraban acceso a los rincones menos atendidos. Entre estos aliados se encuentran: la Parroquia Santos Ángeles Custodios de Yabucoa, la Comunidad Organizada de San Salvador, Inc. (COSS) en Caguas, la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes en San Lorenzo, la Iglesia de Dios Pentecostal M.I. Parcelas Aguas Claras en Ceiba, la Asociación de Residentes de la Urb. Santa Elvira en Caguas, la organización comunitaria del Centro Comunal Pedro González en el Barrio Montones II en Las Piedras, la emisora cristiana WFAB 890 AM en Naguabo y el Centro Comunal Estancias de Hato Nuevo en Gurabo.

En cuanto a las limitaciones para la prestación de servicios legales, hay que destacar que el servicio de energía eléctrica no se reinstaló en Punta Santiago hasta abril de 2018, con las complicaciones que esto causó en términos de búsqueda de información, revisión de solicitudes de ayuda y otras tareas importantes. También incidieron las limitaciones en los servicios de teléfonos celulares y de telefonía regular, que todavía en el 2019 eran irregulares y deficientes. Después de un desastre de esta magnitud, una comunidad con estas limitaciones de energía eléctrica y comunicación enfrenta un gran reto para acceder a información y manejar los asuntos legales de los residentes. Si se le añade que la mayoría de los residentes no tenía acceso a transportación privada —la mayoría de sus vehículos se dañaron por el efecto de la marejada ciclónica— ni a transportación pública y la desconexión de entidades fuera de la comunidad que le pudieran proveer asistencia, resultaba casi imposible que estos residentes atendieran adecuadamente los requisitos de notificación y de ser contactados para servicios legales—y otros—. P.E.C.E.S. pudo identificar la dimensión correcta de este reto. Los abogados y abogadas que apoyaron a P.E.C.E.S. comprendieron la urgencia de estar en constante comunicación con los funcionarios y aliados para procurar soluciones a estas necesidades y ofrecer alternativas efectivas.

Por otro lado, los protocolos de servicio de las actividades legales formales organizadas por P.E.C.E.S. se diseñaron para identificar necesidades adicionales que pudieran tener los participantes y atenderlas adecuadamente. Como práctica regular, al recibir a cada participante, antes de ser referido a un abogado o a una abogada, una trabajadora social de P.E.C.E.S. realizaba una entrevista inicial para conocer necesidades y condición de cada uno de ellos. Según las necesidades, los participantes se referían al servicio legal a la vez que se manejaba su caso para otras ayudas y servicios. La trabajadora social mantenía el contacto después de la orientación legal para continuar con los demás servicios y atenciones: reparación de viviendas, distribución de enseres y equipos y otros.

El efecto de esta estrategia de atención a los participantes de las actividades de ayuda legal es que sobre noventa familias que participaron de las orientaciones legales como su primera interacción con P.E.C.E.S. recibieron otro tipo de ayudas y servicios para atender necesidades no legales identificadas durante la participación de las orientaciones legales.

Para maximizar el impacto y brindar un servicio más holístico a los participantes, posteriormente P.E.C.E.S. utilizó la información de necesidades legales identificadas durante estas actividades para diseñar programas especiales de atención a la comunidad. Sirven de ejemplo dos iniciativas: el proyecto para la reparación permanente de 100 residencias y el proyecto de manejo de necesidades de titularidad de propiedad para que estos participantes obtengan los títulos de propiedad formal de sus residencias.

Como resultado de todas estas gestiones, se brindaron más de 4,970 servicios de orientación legal individual integrados a otros servicios. La tabla a continuación presenta un resumen de los mismos.

Tabla 1. Actividades de orientación legal y otros apoyos

Actividad Fecha Inversión Personas impactas Pueblos
Entrega de alimentos no perecederos, agua y Ensure. Servicios de trabajo social y orientación legal.     21/noviembre/2017     $65,400.00     2,616     Humacao
Servicios de trabajo social y orientación legal acasos de FEMA denegados. Se repartieron suministros: zapatos, lámparas solares, baterías, mosquiteros, etc.       12/abril/2018       $10,500.00       307 Las Piedras
Integración de servicios legales y trabajo social para personas que tuvieron problemas con los seguros y denegados por FEMA.     31/mayo/2018     $19,997.00     1,217 Humacao, Naguabo, Maunabo,  Las Piedras, San Lorenzo, Juncos, Yabucoa, Ceiba, Santa Isabel, Caguas, Cidra, Gurabo, Fajardo, Vieques, Canóvanas, Carolina y Toa Alta
Integración de servicios de trabajo social y orientación legal a familias denegadas por FEMA.     7/septiembre/2018     $2,420     150     Humacao
Integración de servicios de trabajo social y orientación legal en la comunidad Estancias Húcares; distribución de lámparas solares     9/octubre/2018     $2,700     40     Naguabo
Actividad de encuentro de líderes de P.E.C.E.S. Espacio de dos días dedicados al manejo delas emociones.     11 y 12/octubre/2018     $800     432     Humacao
Taller sobre resiliencia -Conociendo a vecinos, organizaciones y comercios     23/octubre/2018     $900     13     Humacao
Compra e instalación de treinta y dos generadores solares a familias con condiciones médicas del municipio de Caguas     6/noviembre/2018     $112,231.34     56     Humacao
Donativo de generadores solares inverSOL, compañía local de Caguas   14/noviembre/2018   $112,231.44   139   Humacao
Taller sobre drenajes/zanjas de Punta Santiago 20/diciembre/2018 $950.00 48 Humacao Las Piedras

D.  Logros y mejores prácticas

i. Resumen de mejores prácticas identificadas

La experiencia de P.E.C.E.S. demostró la eficacia de enmarcar todas las ayudas ofrecidas en un plan de desarrollo comunitario y económico de largo plazo. Se evitó ofrecer una respuesta exclusivamente en reacción al evento, en modo de asistencialismo, procurando que los servicios de distribución, orientación y reconstrucción siempre adelantaran o apoyaran el desarrollo futuro de Punta Santiago. Este desarrollo se visualizó como fortalecimiento de la infraestructura, el apoyo de los comercios locales, la seguridad de las residencias para evitar la migración, la reparación de residencias para prevenir los efectos de futuros eventos y la capacitación para el trabajo colaborativo y comunitario, entre otros asuntos.

Otro de los aprendizajes fue la conveniencia de ofrecer servicios integrados y que los profesionales que brindan estos servicios participen y conozcan de primera mano los servicios que los demás profesionales ofrecían. Esto permitió que mientras ofrecían sus servicios, todas y todos pudieran identificar necesidades y oportunidades de servicio adicionales que se pudieran ofrecer a los residentes y maximizar las ayudas y servicios.

Se identificó la necesidad de establecer alianzas de colaboración y ayuda entre organizaciones, que apalanquen las posibilidades de los servicios y programas. Esto requirió eliminar la competencia natural que puede existir entre proveedores de servicio o instituciones privadas para garantizar un ambiente de colaboración operacional efectivo y real. Al operar en este nivel de alianza y colaboración, se reducen a su vez las duplicidades de esfuerzos y la competencia que genera un uso ineficiente de recursos y fondos.

Se evidenció también la necesidad de establecer programas de ayuda a domicilio, incluyendo los servicios legales, para atender a personas con limitación de movilidad—tanto física, mental o geográfica—y asegurar que reciban las ayudas necesarias sin requerirles que tengan que asistir a un lugar específico o a una hora particular.

Conclusión

Como resultado directo de las orientaciones legales para presentar apelaciones ante FEMA por denegaciones de ayudas de emergencia, se presentaron 184 apelaciones formales ante FEMA, que requirieron cincuenta y seis servicios notariales y veintiún solicitudes de asistencia a FEMA para identificar el estado de los casos y el manejo efectuado.

En todas las actividades de orientaciones legales se ofrecieron espacios de ventilación y sostén emocional por profesionales licenciadas (trabajadoras sociales o consejeras) que complementaron dichas intervenciones legales con la atención al aspecto emocional y social.

Podemos identificar casos particulares que consiguieron que los solicitantes de ayudas a FEMA lograran apelaciones exitosas que les ayudaron en sus procesos de recuperación y reparación. Por ejemplo, un caso de una mujer de cuarenta y nueve años a la que se le otorgó originalmente la cantidad de $5,858 y a quien la apelación le aumentó la asistencia a $25,000. En otro caso, un residente de setenta y tres años al que se le denegó completamente la ayuda luego de la apelación recibió $11,800 para restauración de su residencia; y otro residente de cincuenta y un años de Naguabo, al que igualmente se le denegó asistencia, pudo recibir asistencia de $4,000 para sus pérdidas personales. Estos casos son representativos de los efectos económicos directos que las apelaciones lograron.

Al final del programa, la integración de servicios, las alianzas logradas y la visión de desarrollo a largo plazo fueron elementos vitales para que los servicios ofrecidos a los residentes de Punta Santiago y de las otras comunidades servidas fuera eficiente, responsivo y completo. Estos resultados apuntan a que los modelos que repliquen estos protocolos de acción son los que se deben establecer en los planes de contingencia y manejo de emergencias.


* La FFAJ es una entidad sin fines de lucro creada al amparo de la Ley 165-2013, según enmendada, cuyo propósito es proveer recursos económicos a entidades sin fines de lucro para ofrecer servicios legales de naturaleza civil a personas y comunidades que viven bajo los niveles de pobreza en Puerto Rico. Luego de los huracanes Irma y María (2017), la FFAJ otorgó subvenciones a diversas entidades para ofrecer servicios legales de emergencia. La organización autora de este artículo ha sido una de las entidades subvencionadas por la FFAJ. 

** MC, MS, trabajador social, presidente y principal oficial ejecutivo de P.E.C.E.S.

*** Abogado; vicepresidente de Voz Activa, Inc.

**** CPL, consejera profesional, colaboradora de Voz Activa.

***** BA, estudiante de derecho, colaboradora de Voz Activa.

  1.  JOHN P. CANGIALOSI ET AL., HURRICANE IRMA 3, 7 (2018).
  2. Yeidy Agneris Vega Alicea, Irma asustó el área este, WALO RADIOS (7 de septiembre de 2017), https://waloradio.com/irma-asusto-el-area-este/.
  3. Patricia Vélez Santiago, Puerto Rico sin daños mayores por el paso del huracán Irma, pero advierten sobre inundaciones, UNIVISION (7 de septiembre de 2017), https://www.univision.com/local/puerto-rico-wlii/puerto-rico-sin-danos-mayores-por-el-paso-del-huracan-irma-pero-advierten-sobre-inundaciones.
  4. RICHARD J. PASCH ET AL., HURRICANE MARIA 2 (2019).
  5. El huracán María dejó irreconocible a Humacao, EL NUEVO DÍA, https://huracanmaria.elnuevodia.com/2017/municipio/humacao/ (última visita 7 de marzo de 2021).
  6. PASCH, supra nota 4, en la pág. 5.
  7. Id. en la pág. 7.
  8. Encuesta coordinada y supervisada por P.E.C.E.S. Los datos completos se encuentran en el Centro de Sostenibilidad Comunitaria de P.E.C.E.S.
  9. Salma Solis, Enfoque humanista centrado en la persona, PREZI (20 de septiembre de 2016), https://prezi.com/ukrvf08zl1rn/enfoque-humanista-centrado-en-la-persona/.
  10. Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, Comunicado de Prensa, ESTADISTICAS.PR (19 de diciembre de 2019),  https://censo.estadisticas.pr/Comunicado-de-prensa/2019-12-19t145558; United States Census Bureau, Income & Poverty database, CENSUS. GOV, https://www.census.gov/topics/income-poverty.html (última visita 23 de abril de 2021).
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